Hotel El Espinar.

Sector "La Pililla" / El Espinar / Segovia

Memoria descriptiva del proyecto

El edificio se inserta en una urbanización de nueva construcción, cuyas parcelas están empezando a ocuparse. El  terreno tiene frente a la carretera Nacional VI y se localiza en el Kilómetro 67. La topografía tiene una marcada pendiente decreciente hacia el norte, hasta una vaguada formada por el arroyo de la Pililla.

El hotel se sitúa en la Parcela B del sector 1.22, con una superficie de 4.236,43m2. El edificio se sitúa en paralelo a la carretera, aprovechando su visibilidad desde la misma y en una orientación Norte-Sur.

El principal reto fue como ocupar un territorio carente de referentes, salvando una diferencia de cotas considerable entre el Bulevar (calle anterior) y el lindero testero. Ordenar el entorno y hace posible una correcta relación de escala entre los pocos edificios existentes y el territorio a urbanizar.

El programa del hotel cuenta los servicios que le son propios a este tipo de edificios, como recepción, sala comunitaria, aparcamiento y comedor para clientes del hotel, aseos y servicios comunes, además de bar-cafetería y de un gran salón modulable para convenciones mediante paneles móviles. En la planta sótano además del aparcamiento y los espacios reservados para instalaciones, almacenaje y reserva, se sitúa en el extremo de la edificación una sala destinada a gimnasio, con vistas a los prados por los que discurre el arroyo.

Se trata de un edificio compacto que cuenta con dos volúmenes claramente marcados, uno inferior de mayor superficie que abarca las plantas sótano y baja, sobre el que se  apoya el volumen de las habitaciones. Los materiales son diferentes para cada uno de ellos, uno más pétreo y oscuro en el basamento inferior, más claro y ligero en el superior. Al poner énfasis en su diferenciación se ha pretendido romper la gran volumetría y conseguir una mejor integración del edificio en el paisaje. La disposición de huecos en los dos volúmenes es también un elemento diferenciador. Los huecos de formato cuadrado del volumen superior confieren al mismo un carácter de caja perforada. Los huecos corridos del volumen inferior son más miméticos con éste y se adecuan mejor a las necesidades de los espacios a los que dan servicio.

Las fachadas del edificio se resuelven con paneles fenólicos de gran formato para las plantas primera y segunda, dando lugar a una fachada ventilada, mientras que en las plantas baja y semisótano se ha realizado con aplacado de pizarra.

Aprovechar las características del terreno, la disposición de los volúmenes y  las cualidades de los materiales, son los recursos que se han empleado para dar forma a la arquitectura.

Fecha proyecto
2006

Estado
Finalizado – 2008

Arquitectos:
Ángel Marrodán Sierra
Emilio Martínez Acevedo
Ignacio Martín Hurtado

Arquitectos colaboradores:
Javier Nieto Cano
Diego Pinto Portillo
Óscar Blanco Borrás
Sergio Rojo Vea